Brayan Moya: “Veo al grupo muy metido en lo que todos queremos”

¡Nunca fue tan cierto aquello de: “Valió la pena esperar”! El futbolista hondureño Brayan Moya hizo su debut este domingo en el balompié venezolano y desde que pisó la cancha del “Pachencho” Romero su impronta fue contundente; 34 minutos, dos goles (incluyendo el del triunfo) y la impresión de una afición que boquiabierta casi no daba crédito lo que estaba mirando. Simplemente aplaudía a ese camiseta “30” que no conocían mucho, pero que ya les “caía bien”.

Brayan Josué Velázquez Moya, o Brayan Moya, “El Gringo” o “La Bestia” como le conocen en su país, fue el último extranjero en incorporarse a la pretemporada de Zulia Fútbol Club. El hecho de ser un refuerzo “exótico” por provenir de un país no muy común para los importados en esta liga hizo de su habilitación para jugar un verdadero proceso burocrático que fue cumplido con la mayor celeridad de parte de la directiva del negriazul.

Con paciencia

Moya vio las tres primeras jornadas en el anonimato. Entrenando fuerte, sí, y confiando en una fuerza superior: “El tiempo de Dios es perfecto” se le escuchaba decir post entrenamiento. “Y valió la espera lo que se hizo, gracias a Dios tuve la oportunidad de marcar estos dos primeros goles”, respondió el catracho a las primeras preguntas de los medios de comunicación luego de su doblete ante Academia Puerto Cabello para el triunfo 2-1 del “petrolero”.

“Siempre tuve sensaciones que podía entrar a hacer un gol, no pensé que dos, pero en los entrenamientos daba el máximo porque sabía que cuando me tocara tenía que ayudar. En lo primero que pensé fue en Dios, segundo en mi familia, mi esposa, mi hijo, mi madre, que siempre me apoyan. Uno viene de tan lejos, deja todo, y por ellos vale la pena luchar siempre”, acotó el volante y delantero.

¡Llegó la hora!

El jugador de 1,67 metros de estatura fue el segundo cambio de Francesco Stifano para sustituir a Albert Zambrano, el primero fue Junior Paredes por Miguel Celis, y en un cotejo que estaba 0-0 ese famoso revulsivo entró en acción.

“El ‘Profe’ me dijo que ingresara y que hiciera lo que sé hacer”, recuerda el centroamericano. “La verdad que entré un poco ahogado y después me solté, mis compañeros me ayudaron porque me buscaban y podía ‘agarrar’ la pelota. Veo al grupo muy metido en lo que queremos, ser campeones de la liga y llegar lo más lejos posible en Sudamericana. Espero pueda ayudar a eso”, aseveró.

Intensidad y gol

Los 34 minutos del debutante en el rectángulo del “Pachencho” fueron intensos. A la temperatura que sumaba más de 35 grados centígrados, se sumó lo férreo de un rival que no permitía que el partido se destrabara. Pero la fórmula apareció, el DT Stifano puso la lectura táctica, el equipo el esfuerzo, y Moya los goles.

“Entré y me coloqué como ‘9’ y en la jugada del gol le grité tan duro a Junior (Paredes, autor del pase gol) que me miró y tuve la tranquilidad de definir; ya en el segundo el ‘profe’ me dijo que fuera a la banda y ahí pude empezar la jugada, luego ‘Gabo’ (Benítez, quien filtró la pelota) me la pasa y pude continuar luego del rebote que da el arquero. Ojalá lleguen muchos goles, tenemos buena ofensiva y las cosas van a ir saliendo”, narra el nacido en San Antonio de Oriente.

Hoy, menos de 24 horas después, Zulia Fútbol Club es el equipo de Venezuela más seguido en tierras centroamericanas, hondureñas para ser más específicos. En la cuna de “Primitivo” Maradiaga, “Rambo” De León, Carlos Pavón, Amado Guevara y David Suazo, entre otros, le siguen la pista, comentan y dan “Like” a todo lo que signifique Brayan Moya en las redes sociales de Zulia FC.

“La gente en Honduras está ahí siempre, la familia del Club Olimpia, la familia del Club Vida y todos los aficionados. A ellos siempre les agradezco todo”, finalizó.